miércoles, 7 de septiembre de 2011

Capitulo 2 - Pesadilla o revelacion

"¿Qué soy yo?, ¿Quién soy?, ¿Porque soy diferente?... nadie responde por mucho que grite, aunque a lo lejos escucho un murmullo entre las sombras, por más que camine hacia ahí en la oscuridad, no llego a ningún lado, el murmullo nunca se acerca, vuelvo a preguntar ¿Dónde estoy?, ¿Por qué solo yo estoy aquí?, ¿Qué debo hacer?, ¿Por qué vivo? ¿Por qué no hay nadie más aquí? … y a lo lejos el murmullo continua aunque no logro entender lo que dice, el sueño siempre es el mismo, siempre lleva el mismo patrón, no importa que haga, aunque intente variarlo todo sucede siempre igual, sin embargo solo estoy yo y siempre sucede lo mismo, luego justamente al final el piso desaparece y caigo en un abismo sin fin… al despertar quedo inquieta, desde que tengo memoria he tenido este sueño una y otra vez, la forma de ver el sueño ha venido cambiando con el pasar del tiempo, cuando era una niña era mi pesadilla, le temía a la noche, no por simples temores como los otros niños, nunca tuve miedo a la oscuridad, mi temor era tener el mismo sueño al ir a dormir, sin embargo no recuerdo cuando dejo de ser una pesadilla, no recuerdo cuando se convirtió en mi fortaleza, a pesar que ya no le temo no dejo de quedar inquieta, esas palabras me retumban una y otra vez durante todo el día, esas voces que no puedo escuchar, ese murmullo que me dice algo pero no entiendo. Hay ocasiones que paso meses y el sueño aparenta no volver, sin embargo vuelve sin previo aviso, a veces paso soñándolo noche tras noche, por lo que aun desconozco el motivo que me provoca tener ese sueño, aunque ya he dejado de tenerle miedo al sueño, solo me ha quedado algo a lo que temo, ese sueño me ha creado temor a la soledad, temo quedar sola, sin nadie con quien estar.", la chica termina de ponerse los zapatos toma su mochila y ve el reloj y escucha un grito "¡MEGAN, hora del desayuno!", el grito de su madre, mientras termina de alistarse...

Horas después un chico tirado en el suelo, con lágrimas en los ojos ruega porque se le perdone mientras recibe una golpiza por parte de una chica: "Discúlpeme, pero no volverá a pasar, es que es mi amigo y ...", la chica le interrumpió: "Simples excusas para evadir tus responsabilidades y no seguir ordenes simples, no me importa, tenías ordenes directas, el que no sigue una orden deja de ser necesario y debe descartarse", el chico estaba tan mal herido por los golpes, que entre gemidos y tosidos de dolor decía: "¡Aghhh, Lo siento, jefa!, no volverá a ocurrir, seré más duro la próxima vez", terminó de decir la frase casi sin aliento y sin fuerzas, la chica lo quedo viendo, con mirada de desprecio y dio la vuelta diciendo: "Quedas perdonado, pero terminen con lo que empezamos y háganle recordar su obligación", al terminar de hablar un grupo de sombras se abalanzo sobre el cuerpo tumbado y solo se escucharon gritos a la distancia de espantoso dolor. "¿Esto es lo que soy?, ¿Por qué no soy normal, como las otras chicas?", pensaba Megan mientras se alejaba del sitio y mientras lo hacía, entre las sombras apareció una voz...

Sombra.- "¿Ya no tienen poder tus ordenes?".
Megan.- "¿A qué viene ese comentario?, si buscas fastidiar a alguien sabes que no soy la persona más indicada para eso".
Sombra.- "¡Uy! que delicada, solo te hacía una pregunta, pero parece que me has dicho que si".
Megan.- "¡Valla, valla, valla!, así que hasta las moscas desafían a la araña".
Sombra.- "¿A qué te refieres?".
Megan.- "¿Qué no te distes cuenta de que todo simplemente es parte de un plan?, tu estas en él, así que ya tenía previstos esos comentarios, pero no esperaba que te aparecieras tan pronto".
Sombra.- "No sé de qué hablas, pero, ¿No crees que estas cambiando el tema?".
Megan.- "Parece que aún no lo entiendes, pero bueno, si lo que quieres es que te responda entonces, simplemente te responderé, las sabandijas serán siempre sabandijas, uno debe de inyectar variables en la monotonía, hay ocasiones que hay que dejar que se cree un caos controlable para crear el orden, mientras las pobres ovejas no saben que todo es para mantenerlas dentro del margen, creen que todo lo que pasa es normal, lo vinculan a una palabra llamada casualidad, azar o destino, sin embargo eso no existe, todo es planeado, son simples marionetas, juguetes para divertirnos".
Sombra.- "¿Qué tipo de respuesta es esa?, no sé de dónde obtuviste esa fama de ser tan tenebrosa y temida nadie ha visto tus habilidades y los que supuestamente lo han hecho ya no pueden hablar porque simplemente desaparecieron, han muerto o quedaron en coma, pero a mí no me intimidas".
Megan.- "Sigues sin entenderlo, todo esto es un juego, y tú eres un simple peón, pero que dieras un paso adelante antes de lo previsto no es lo que me fastidia, sino más bien saber que mis planes marchan como yo quiero, ¡Rayos!, todos ustedes son unos aburridos, no pueden hacerlo interesante, siempre me he preguntado qué le pasa a un peón cuando intenta atacar a la reina".
Sombra.- "¿Crees que me intimidas?, les mostraré a todos que lo que dicen de ti solo son rumores…".
Mientras decía esto, Megan le dio la espalda girando para luego continuar su camino.
Sombra.- "Me has subestimado, ¿Por quién me tomas?, Ya verás, te enseñaré una lección…"


Quien charlaba se había enojado por tal insulto y decidió ir tras Megan, en eso todo se volvió oscuro, Megan volvió su mirada hacia él, sus ojos brillaron entre la oscuridad, no se escuchó nada, no se sabe si en realidad produjo sonido alguno, y si lo hiso la oscuridad lo absorbió todo, pero aun podía moverse y siguió dirigiéndose hacia ella pero al tercer paso, su cuerpo empezó a temblar y al cuarto simplemente se detuvo completamente. Megan giró nuevamente y continuó su camino diciendo en murmullos: "Todos son unos aburridos".

Al día siguiente, encontraron a un estudiante de pie, con la mirada perdida en las instalaciones hacia los dormitorios, lo llevaron inmediatamente a la enfermería, pero su condición según el médico no era tan grave, su diagnóstico indicaba que estaba bajo un trauma del cual se recuperaría quizás muy pronto.

Paso una semana y cuando el chico recuperó la conciencia, se despertó gritando: "¡Nooo, que alguien me ayude!", sin embargo no recordaba nada lo único que recordaba era una oscuridad total, y empezó a temblar nuevamente.